Cuidar los mares es cuidar la vida que los habita y también la nuestra.
La contaminación por plásticos transforma los paisajes, altera el equilibrio de los ecosistemas y deja una huella que alcanza mucho más allá de aquello que vemos bajo la superficie. MARES pone el foco en esa realidad, en los residuos que permanecen, en los seres que quedan atrapados en ellos y en las consecuencias de nuestra relación con el entorno.
Desde la protección y la responsabilidad, la obra invita a mirar de nuevo aquello que hemos dejado de ver y a comprender que preservar los mares es también preservar aquello que nos acoge y nos sostiene.
MARES se enmarca dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030: ODS 5, Igualdad de género; ODS 12, Producción y consumo responsables; ODS 13, Acción por el clima; y ODS 14, Vida submarina.
Mujeres, memoria y transmisión se entrelazan en una obra que reivindica la fuerza de lo femenino desde diferentes lenguajes y generaciones. Una forma de mirar el mar como legado y como vínculo.
— AUTORÍA FEMENINALos personajes y elementos adquieren significados propios que revelan la esencia de la historia y conforman el universo simbólico de MARES, creando una lectura a capas en la que descubrir conexiones con cada mirada.
— SIMBOLISMOEl círculo como metáfora de un ciclo de transformación y regreso, en conexión con la economía circular y la sostenibilidad. La obra se construye de forma cíclica, tanto en su narrativa como en su composición visual.
— CIRCULARIDADMARES entrelaza imagen, palabra y música en una narrativa orgánica, donde las sensaciones impulsan la historia y conectan sus diferentes momentos. El movimiento y el vaivén de la naturaleza acompañan el recorrido interior de los personajes y dan continuidad a la narración.
— DIMENSIÓN SENSORIALUniverso MARES
CIRCULARIDAD
El círculo como metáfora: comienzo y fin, origen y regreso, transformación y renacimiento. Una idea que conecta también con la economía circular y la sostenibilidad, entendidas como un ciclo en el que lo que recibimos se transforma y se devuelve, preservando aquello que nos sustenta. Ahogarse y respirar.